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Concluyendo el Padre nuestro

Lo importante es que hables con tu Padre

Por Julia Harris

El Padre nuestro es el modelo de oración que nos dejó el Señor Jesús. Es bueno conocer y entender lo que dice, pero es mucho más importante que ores.

Cuando un niño pequeño se acerca a su padre para hablar con él, aunque a veces no pronuncia bien las palabras o no se le entiende, ¿crees que es rechazado? ¿Crees que su papá se va a enojar por eso? ¡Claro que no!

No te preocupes tanto por cumplir las reglas y seguir los modelos de la oración. Tu Padre celestial quiere que hables con Él. Acércate sin temor y platícale todo lo que hay dentro de tu corazón.

Te invito a tener tiempos fijos de oración: al despertar y al acostarte, antes de cada alimento. No tienen que ser tiempos largos. Lo importante es que no repitas palabras por costumbre, o lo hagas por compromiso. Sino que cada vez que ores estés consciente de lo que estás haciendo y con quién estás hablando. Si te ayuda: imagínate un trono alto y sublime lleno de luz, o levanta los ojos o las manos al cielo.

Y además de estos momentos fijos, te invito a que a lo largo del día hables con Dios para darle gracias por lo que está pasando, o para pedir ayuda.

Dios es muy grande, así que para terminar, repitamos el final de esta oración: «Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén».

Foto por Betty Guerra Perdomo

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