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Cómo elegir un buen libro

Jorge Luis Borges dijo: “Siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca”

Por Laura Castellanos

Quizá comienzas a transitar por el camino de la lectura o ya eres una ávida lectora. Aun así, novata o experta, siempre nos preguntamos: ¿cómo elegir un buen libro?

¿La respuesta? ¡Nadie lo sabe! Es decir, no existe un solo método. Escuchemos la sabiduría de otros y tal vez encontremos algo fresco que nos ayudará a descubrir la lectura o a amarla aún más:

Plinio el Joven dijo: “No hay libro tan malo del que no se pueda aprender algo bueno”.

Entra a un sitio web donde vendan libros y lee los comentarios de los lectores. Recomiendo, por ejemplo, casadellibro.com. Debo reconocer que a veces no concuerdo con las conclusiones de muchas personas, pero la controversia pica mi curiosidad y termino leyendo alguno de esos libros para un análisis propio.

Una famosa cadena de librerías anuncia en su eslogan: “Compra un libro, gana una opinión”. ¿No se trata de eso?

Marcel Prevost dijo: “El hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma”.

En una librería, camina hacia la sección que casi nunca visitas: “libros de poesía”, “novela romántica” o “libros de historia”. Lee las contraportadas de varios títulos y elige el que más te llame la atención. Es posible que descubras un género interesante que te atrape y le dé toda una nueva dimensión a tu lectura.

Acude a las librerías de libros usados. Generalmente los precios son más accesibles y puedes hallar ejemplares antiguos muy valiosos.

Henry David Thoreau dijo: “Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos”.

Revisa los clásicos. Siempre habrá alguno o varios títulos que no hayas leído. Vale la pena invertir en ellos. Por algo son clásicos. Si te sientes en una encrucijada, decide revisar los de otros países, idiomas y culturas. Puedes ir de los rusos a los ingleses, luego a los latinoamericanos. ¿Y por qué no buscar los africanos?

Burrhus Frederic Skinner dijo: “Mucho más importante que recomendar libros es fomentar el amor a la lectura”.

Presta atención en las reuniones sociales. ¿Alguien menciona un libro? ¿Cuál? ¿Por qué lo recomienda? ¿Qué le interesó del tema? Pero sobre todo, si amas los libros, comparte lo que han hecho por ti. ¿Cuáles son tus favoritos? ¿Por qué razón? Nunca sabes si al compartir tu pasión contagiarás a otro de este hermoso vicio.

George Holbrook Jackson dijo: “El propósito de la lectura no es conseguir que se vendan más libros, sino que los lectores disfruten más de la vida”.

No huyas de los best sellers. Es cierto que muchos de ellos solo buscan vender, pero otros sí se ocupan de entretener, divertir, informar, instruir, y el sueño ideal de todo libro: hacer pensar. De repente, en medio de las novedades, surgen los que un día se convertirán en clásicos.

Leclerq dijo: “Triste destino del libro prestado, a menudo perdido, siempre estropeado”.

Que no te ocurra esta desgracia. Si tienes amigos que leen, haz un trato con ellos: ¡Intercambien libros! Acude a su biblioteca personal y pide prestado un título y viceversa. Solo recuerda que si devuelves el libro, podrás leer muchos más. Si no lo regresas, habrás perdido una “biblioteca” gratuita.

François Mauriac dijo: “Dime lo que lees y te diré quién eres; eso es verdad, pero te conoceré mejor si me dices lo que relees”.

Cuando no tengas o no sepas qué leer o nada llame tu atención, relee alguno de tus libros favoritos. Seguramente encontrarás algo nuevo y dejarás que tu imaginación vuele y reviva la historia.

Jorge Luis Borges dijo: “Siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca”.

Acude al paraíso de Borges, a una biblioteca, y pídele al bibliotecario o dueño alguna sugerencia. Algunas veces te dirán cuáles son los libros más solicitados o te contarán alguna anécdota curiosa de los ejemplares en su poder.

Por ejemplo, ¿sabías que muchos libros son donados? En una pequeña biblioteca en mi ciudad presumían de que ciertos libros de su colección provenían de un célebre periodista. Resultaba interesante consultar dichos libros pues aún tenían algunos pasajes subrayados con notas al margen. ¡Una mina de información!

Quiero aclarar que no he respondido a la pregunta: ¿cómo elegir un buen libro? ¿Por qué? Porque lo que para mí puede ser un gran libro (como “Orgullo y Prejuicio”) a otro le puede parecer demasiado cursi. Aun así, de vez en cuando, varias o muchas personas coincidimos en que cierto título vale la pena. Así que no tengas miedo de indagar.

¡Muchos tesoros te esperan!

Foto por Maddy Morrison